Día 8: NATIVIDAD DE FIBRAS NATURALES

Los orígenes de la costumbre del Belén en Hungría siguen caminos paralelos a los de sus países vecinos, Polonia y Austria, y al igual que la mayoría de los países europeos, los personajes se caracterizan a través de los ciclos del teatro navideño. En cuanto al Belén en sí, llamado Betlemme, quizás fue introducido por las órdenes eclesiásticas, especialmente los franciscanos, pues aparece documentado desde, al menos, el siglo XVI.

El Belén tradicional húngaro es portátil y se parece a la szopka polaca, pues se trata de una especie de caja adornada con torres y una embocadura donde se colocan las imágenes. Las portan los betlehemesel, muchachos ataviados de ángeles, Reyes Magos o antiguos personajes agrícolas. En general se presenta el Belén cantando ante las casas hasta que se pasa al interior de éstas para depositarlo.

En la actualidad se realizan muchos belenes de madera y también de fibras naturales como el que presentamos.

Nuestro Belén termina en punta, como la mayoría de los belenes húngaros y es una Sagrada Familia realizada con hojas de maíz de diferentes tonalidades. La Virgen tiene al Niño en el cuello y los tres están cobijados dentro de la cáscara de un fruto típico del país al que ellos llaman nuez, pero que no tiene nada que ver con esos frutos en nuestra tierra. En la parte superior está representada la Estrella de Belén con una especie de tallos. Todo ello está depositado sobre una peana de madera natural y mide unos 25 cm.