Día 8: BRONCE A LA CERA

Este pequeño Belén fundido por el método de bronce a la cera perdida, hace muchos años que es propiedad de la Asociación Belenista, procedente de la región del Alto Volta, que en su día surgiría como federación de territorios coloniales franceses en el occidente africano, y con posterioridad a su independencia se denominó Burquina Faso.

Las figuras de nuestro conjunto son esbeltas, y están realizadas en bronce dorado. Además de la Virgen y San José hay un pastor y una pastora adorando. Los animales con un buey y un camello, El Niño Jesús descansa en una cuna también de bronce, que imita un tejido de cestería.

La fundición a la cera perdida o vaciado a la cera perdida es un procedimiento escultórico que permite obtener figuras de metal (generalmente bronce y oro) por medio de un molde que se elabora a partir de un prototipo tradicionalmente modelado en cera de abeja. Esta tecnología fue desarrollada en la Antigüedad de manera independiente y paralela por los sumerios, indios, chinos, mesoamericanos e incas, la cual fue adoptada por civilizaciones coetáneas o posteriores.

Para la fabricación de objetos con la técnica de moldeo a la cera perdida, se parte de un modelo en cera. Este modelo previo es rodeado de una gruesa capa de material refractario que se solidifica; una vez endurecido, se mete en un horno, que derrite la figura de cera, saliendo esta por unos orificios creados al efecto (de ahí su denominación) y, en su lugar, se inyecta el metal fundido, que adopta la forma exacta del modelo. Para extraer la figura es necesario retirar el molde.

Es un proceso caro, puesto que esta forma de trabajar el metal (bronce), requiere un largo, costoso y complicado proceso junto con una perfecta y adecuada combinación de diversos oficios.

Pese a su antigüedad, es un proceso aún vigente en muchos procesos de fabricación modernos, incluso industriales, como podemos ver en el siguiente video: