Día 24: JOSÉ ÁNGEL GARCÍA

La última figura que os presentamos no es un Belén, ni tan siquiera un Misterio, es una figura de San Francisco, patrón de los belenistas.

Cuando íbamos a cumplir 60 años como Asociación, pensamos que una fecha tan redonda bien merecía un recuerdo. Para los 50 habíamos encargado una Natividad a Alcántara y por ello no nos apetecía encargar otra, así que pensamos en San Francisco puesto que no teníamos aún ninguna representación de nuestro patrono y más de una vez habíamos tenido que pedirlo en préstamo.

Habíamos conocido a José Ángel García en un congreso y nos había gustado mucho su obra, así que decidimos ponernos en contacto con él para ver si nos podía hacer lo que deseábamos. Por entonces todavía estaba cursando sus estudios y nos comentó que podía hacerlo como proyecto final de carrera, y así fue.

José Ángel García es un amante del belén que ya desde pequeño mostraba inquietudes artísticas y centradas en el mundo del belenismo. Ha cursado y es graduado en artes aplicadas a la escultura y bellas artes, reafirmando esta vocación que desde pequeño apuntaba. Además de esto ha expuesto en exposiciones belenistas en diversos lugares de la geografía española, destacando principalmente Sevilla, Tarragona y San Fernando en Cádiz. Ha participado además en congresos belenistas mostrando sus obras, y también ha impartido cursos en diversos lugares como Vitoria-Gasteiz, Alcalá de Henares, Fuente Álamo, Vélez Málaga, el Puerto de Santa María, San Fernando y Sevilla. Actualmente es director artístico de la Asociación de Belenistas de Sevilla y colaborador en grandes belenes de la ciudad de Sevilla y del museo de belenes de Mollina. 

Hoy es uno de los grandes en el mundo de los artesanos belenistas. Escultor y belenista desde la infancia, ha ido año a año evolucionando en esta materia, la del belén, y siente y vive el belén de forma diferente y distinta. Nuestro San Francisco cuando lo miras parece que te mira y va a empezar a dialogar contigo. Su cordón es auténtico cordón franciscano que perteneció a un hábito de la abuela del autor y lleva un pequeño Misterio en sus manos. Llegó a Gijón en el coche de su autor y envuelto en olorosos nardos.