Día 17: BENÍN

Los mapas del continente africano han estado en permanente cambio debido a las descolonizaciones y a las guerras internas entre tribus. Guerras, revoluciones y genocidios marcaron y siguen marcando el mapa de África, con conflictos como el de Angola que algunas veces llegaron a durar 25 años, matanzas como las que ensangrentaron recientemente las etnias hutu y tutsi, y desafíos de toda clase.

Sin embargo, la población africana es, por lo común, bulliciosa y alegre, amante del color, de la música y de la danza, además de los relatos fantásticos y sobrenaturales, por lo que el Belén es todo un desafío a su alma creadora.

El Belén que exponemos hoy está tallado en madera de ébano. El color de esta madera es uno de los negros más intensos que se conocen y por su densidad muy alta (es una de las pocas maderas que se hunden en el agua), su buena textura y su capacidad de pulido muy suave, es muy estimada como madera preciosa. Algunas especies producen una madera que, si bien posee propiedades físicas muy similares, no es uniformemente negra, sino a rayas y es una madera de más baja calidad.

Nuestro Belén de ébano procede del África Occidental, exactamente de Benín y está compuesto por el Misterio con el Niño en su cuna, los tres Reyes Magos, un pastor y una pastora, la mula y el buey. Son figuras de factura muy sencilla, casi abstractas, con el típico brillo que les proporciona el fino pulido del ébano.