Día 13: GUAYACÁN

Este Belén está realizado en el interior de un tronco de guayacán, madera cuyas características más importantes son el veteado muy decorativo que presenta, debido a su duramen de color café verdoso que contrasta con la albura amarillenta. Por su densidad, alrededor de 1,035 g/cm3, el guayacán es considerado como una madera muy pesada y muy dura. Por estos motivos sus usos se encuentran orientados a la artesanía y exclusivamente a materiales que requieran de alta resistencia.

Es un arbusto de 2 a 5 m de altura, que presenta ramas gruesas y torcidas desde la base, con un diámetro del tronco de hasta 20 cm, de copa densa y apretada. Sus hojas pinnadas persisten en períodos prolongados de sequía, lo que la hacen una especie resistente a la escasez de agua.

Se encuentra actualmente con serios problemas de conservación, debido a su tala indiscriminada y también al ser afectada por un sobrepastoreo del ganado caprino, provocando todo ello una disminución del número de individuos en sus poblaciones. Por esto, ha sido clasificada en la categoría de especie vulnerable.

El Belén, procedente de Ecuador, está tallado dentro de un tronco, el cual ha sido cortado en tres partes que permanecen unidas mediante cintas de cuero remachadas a la madera. Si cerramos la composición es un tronco, pero al abrirla nos encontramos con un Misterio tallado en el interior del mismo. El Niño, que no es un recién nacido está ya de pie y a los lados del mismo la Virgen y San José, los cuales están bajo una especie de cúpulas que forma el mismo tronco, de tal forma que, si está cerrado, impiden ver la figuras por la parte de arriba.